¿Alguna vez os habeis parado a pensar en el personaje de Gómez?
Ya sabeis, el cabeza de familia de "La Familia Addams". Siempre me había preguntado que clase de "criatura creepy" era y hace unos días me dio por investigar: Resulta que Gómez es un excéntrico millonario de origen español (concretamente de Castilla). Posee una de las mayores fortunas del mundo y aunque su oficio es la abogacía nunca ejerce como tal ni se preocupa por sus negocios pues prefiere dedicarse a sus hobbies y a estar con su familia a la que adora.
Le gusta domar fieras, construir maquetas de trenes (y estrellarlos), fumar habanos, bailar el tango, practicar esgrima y siente una pasión irrefrenable por su esposa, con la que queda claro que mantiene una intensa vida sexual adornada por multitud de filias.
Sin quererlo Gómez es un magnífico testimonio de lo socialmente aceptado en los USA y de su visión de los hispanos/españoles/mediterráneos. De su absoluta incomprensión y desconocimiento sobre nosotros. Y me diréis “es un simple personaje de ficción” , “es ridículo sin más” ¿Ridículo? Ahí está la clave.
Para empezar… el nombre: Gómez. No es que tenga apellido compuesto, es que es su nombre de pila ¿Por qué? Todos sabemos que Gómez es un apellido, pero para los anglosajones eso no está tan claro, especialmente en los USA. Allí es muy común tener nombre compuesto de modo que tienden a transformar nuestro primer apellido en un segundo nombre.
Lo gracioso viene cuando les explicas que en nuestra cultura las mujeres no adoptan el apellido del marido y los hijos heredan el apellido de ambos, se quedan estupefactos y te espetan frases como la siguiente (que escuché con mis propios oídos) “es chocante que los españoles tengan esa consideración con las mujeres cuando les presuponemos que son unos machistas”. ¡Boom!
La gracia de “Los Addams” se supone que reside en una simple premisa: es un mundo al revés. Entonces… ¿Cómo cuadra ahí Gómez? Para nosotros es simplemente alguien excéntrico e incluso clásico (por su forma de vestir, sus aficiones, su forma de hablar…) pero por lo demás… ¿Qué tiene de raro? Ahí es donde entra el factor cultural. El gran abismo que nos separa de los USA.
Los Estados Unidos son un país de origen protestante ultraconservador. Esos primeros colonos, los famosos “puritanos” (el nombre ya lo dice todo, aunque a ellos les guste edulcorarlo cambiándolo por “pilgrims-peregrinos”) reafirmaban su identidad como adolescentes, es decir, haciendo todo lo contrario de sus vecinos católicos, y así forjaron el núcleo de la cultura americana.
Consagrar tu vida al trabajo y renunciar al placer te dignificaba como persona. Sin ese poso filosófico no habrían existido los “yuppies” ni los “workaholics”. Gente que vive para trabajar, para ganar siempre. Lo hemos visto en cientos de series y pelis. “Triunfadores” que tienen mudas de ropa en la oficina, que no socializan más que con los compañeros de trabajo (razón de los “afterwork”) y cuyo frigorífico está vacío porque nunca comen en casa. Personas que cuando se quedan en paro se dan cuenta de que su familia (si la tienen) son completos desconocidos, o que están solos, o que no saben que hacer con su tiempo porque sin trabajo carecen de objetivos.
El estilo de vida español/hispano/mediterráneo (católico al fin y al cabo) en el que el trabajo es secundario, un mal necesario para pagar gastos pero del que se busca prescindir, para una sociedad capitalista y protestante como la americana es interpretado como decadencia, vagancia y falta de ambición.
Por esta razón Gómez les es absurdo. A él no le importa ganar más o menos dinero, tampoco perderlo. Ni le importa el éxito, siente desapego por el trabajo. Gómez es la antítesis del “triunfador” americano, no vive para trabajar.
Pero Gómez no se queda solo ahí. Para completar la caricatura de nuestra filosofía vital él, además, disfruta de la vida, se entrega a aficiones, que no reportan más beneficio que el gusto de practicarlas, y placeres intensos de lo más variados, sin pudor y sin vergüenza. Le da igual lo que otros puedan pensar, él es feliz.
Eso para los americanos es completamente imposible (razón de que les resulte gracioso en la serie). En numerosos blogs encontrareis como viajeros estadounidenses comentan que les alucina lo poco que nos importa lo que puedan pensar los demás (de como vestimos, de lo que hacemos, de lo que pensamos, de nuestros gustos, etc…) y lo encuentran catártico (para nosotros es obvio, para ellos no).
He aquí otra evidencia del papel vertebrador del luteranismo puritano en los USA. La tendencia homogeneizadora del comportamiento mediante la tiranía de la comunidad sobre el individuo (véase los juicios con jurado) y la importancia de las apariencias. Por eso hacer lo contrario les parece una locura.
Finalmente está la pasión. Gómez adora a su mujer, la idolatra, se desvive por ella y la desea. No se molesta lo más mínimo en ocultarlo y hace claras referencias a la colorida e intensa vida sexual con su esposa.
Recordemos que USA es el país de los anillos de celibato, donde los predicadores dicen que la abstinencia es el mejor anticonceptivo, donde las chicas practican el “lesbianismo universitario” para preservar su virginidad y donde las niñas prometen pureza a sus padres hasta el día del matrimonio. De nuevo el eco de los puritanos, para quienes el sexo era algo vergonzante que debía evitarse (en soltería) u ocultarse (después del matrimonio) y practicarse de forma “canónica” (misionero) y sin fines lúdicos.
Cuantas veces habremos visto, en series y pelis de sobremesa, al matrimonio medio americano, aburridos el uno del otro, con la vida sexual de una ameba y sin embargo escandalizados por la mera sugerencia de ponerse ropa “picante”, usar juguetes sexuales, ojear el kama sutra o simplemente dejarse llevar. Por supuesto no es ni de broma un tema de conversación. Nuestra falta de recato en cuanto al sexo, nuestra picardía, nuestros piropos y la naturalidad con la que nos expresamos en torno a ello es algo que simplemente les escandaliza.
Por todo esto Gómez es el patriarca de una familia de monstruitos y el rey de su micromundo. Porque según el estadounidense medio los españoles/hispanos/mediterráneos estamos locos y todo lo que hacemos les resulta risible e incomprensible. Y si no me creéis fijaos la próxima vez que veais un personaje “latino”, en como juzgan sus costumbres y su forma de actuar, en como lo retratan.
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| En lugar de extraer una valiosa lección del estilo de vida "Addams" los americanos prefieren reírse de ello. |







Fantástico. Volveré a ver los Addams con otros ojos.
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